En Eclipse Adicciones creemos firmemente que la recuperación es posible y que cada persona merece una nueva oportunidad para reconstruir su vida. Nuestro centro de tratamiento de adicciones en Tarragona nace de una historia real de superación, basada en la experiencia personal y profesional de su fundador.
Detrás de Eclipse está Lolo, quien tras más de diez años de experiencia en su propio proceso de recuperación y formación en adicciones en Barcelona, decidió crear un espacio diferente. Un lugar donde quienes sufren una adicción puedan sentirse escuchados, comprendidos y acompañados sin juicios. Su compromiso con las personas y las familias afectadas lo llevó a participar activamente en grupos de ayuda en Tarragona, construyendo una visión única sobre el proceso de sanación.
En este camino se reencontró con Ángela, psicóloga con una trayectoria sólida en el ámbito de las adicciones. Juntos unieron fuerzas para dar vida a Eclipse Adicciones, convencidos de que cada historia merece ser contada desde la dignidad y la empatía.
Hoy, nuestro centro de tratamiento de adicciones en Tarragona ofrece programas personalizados, diseñados para adaptarse a las necesidades de cada persona. Combinamos la cercanía humana con un enfoque terapéutico profesional, ayudando a quienes desean recuperar su libertad y construir un futuro lleno de posibilidades.
En Eclipse Adicciones trabajamos cada día con un objetivo claro: que nadie se sienta solo en su camino hacia la recuperación.

Lolo Drago | CEO Eclipse
Con más de 15 años entregado al acompañamiento de personas en procesos de desintoxicación y recuperación, Lolo Drago ha desarrollado una perspectiva única sobre el complejo mundo de las adicciones. Su recorrido vital y profesional le han permitido integrar empatía, determinación y esperanza en cada intervención con quienes buscan un cambio.
Como creador de Eclipse Adicciones y cofundador de Bella Mar Centro Terapéutico, Lolo defiende con firmeza la importancia de un entorno humano y respetuoso, donde cada individuo sea tratado con la dignidad que merece. Su filosofía es contundente: “Nadie está roto. Todos tenemos la capacidad de reconstruirnos.”
Testimonio de Laura
"Llevaba años arrastrando una vida que no reconocía como mía, cayendo una y otra vez en la adicción, perdiendo amigos, familia y hasta las ganas de seguir. Lo peor no era el consumo, era la soledad y la vergüenza. Pensaba que nadie podría entender ese vacío.
Pero el primer día que crucé la puerta de Eclipse, sentí algo diferente. No había miradas de juicio ni palabras vacías. Había personas que de verdad escuchaban. Personas que sabían lo que es caer y levantarse. Poco a poco, con cada sesión, fui quitándome capas de dolor y miedo. Las terapias individuales fueron mi espacio seguro para soltarlo todo, y en las grupales descubrí que no estaba sola, que otros también estaban luchando como yo.
No fue fácil. Hubo días en que quise rendirme, pero siempre encontré una mano tendida, una palabra de aliento. Hoy sigo trabajando en mi recuperación, pero ya no desde el miedo, sino desde la esperanza.
Eclipse no fue solo un centro para mí. Fue el lugar donde volví a encontrarme, donde entendí que no estoy rota, que soy valiosa y que merezco una vida libre y con sentido.”
Testimonio de Jose
“Nunca pensé que acabaría en un centro de tratamiento. Siempre decía que eso era para ‘otros’, para gente que había tocado fondo… hasta que un día entendí que ese ‘otro’ era yo.”
Había pasado años viviendo con miedo. Miedo a mí mismo, miedo a enfrentar mis errores, miedo a que los demás descubrieran hasta dónde había caído. Alcohol, cocaína, apuestas… una combinación que me consumía por dentro. Dormía con el móvil en la mano, esperando mensajes que no quería leer y llamadas de familiares que ya no sabía cómo responder. Perdí trabajos, relaciones y, lo más doloroso, la confianza en mí mismo.
El primer día que entré al centro iba temblando. Literalmente. No sabía qué encontraría. Pero no había frialdad ni miradas de juicio. Había personas. Personas que me dijeron: “Tranquilo, estás aquí para empezar de nuevo.” Esa frase me rompió y, al mismo tiempo, me dio una paz que no sentía desde hacía años.
No voy a decir que fue fácil. Hubo días en los que quise rendirme y salir corriendo. Pero siempre había alguien allí: un psicólogo, un educador, un compañero, recordándome por qué había dado el paso. Poco a poco, empecé a hablar de todo lo que llevaba años guardando, de miedos que me consumían en silencio. Y con cada sesión sentía que el peso se hacía más ligero.
Hoy, un año y medio después, sigo limpio. No soy perfecto, pero ahora sé cómo enfrentar la vida sin esconderme detrás de una botella o una apuesta. He recuperado la relación con mi madre, volví a trabajar y, por primera vez en mucho tiempo, puedo mirarme al espejo sin sentir vergüenza.
“Este lugar no solo me ayudó a dejar las adicciones. Me devolvió a la persona que creía perdida para siempre.”

✅ Proximidad: estamos en el corazón de la ciudad, cerca de tu entorno familiar y social.
✅ Acompañamiento integral: combinamos apoyo médico, psiquiátrico, psicológico y social para una recuperación completa.
✅ Programas flexibles: diseñados para adaptarse a tu situación laboral, personal y familiar.
✅ Entorno acogedor: un espacio seguro y cercano donde empezar de nuevo.


Sin miedo. No estás solo.
¿Tienes miedo? ¿Vergüenza? ¿Dudas? Es normal. Pero lo importante no es cómo llegaste hasta aquí, sino que has llegado.










